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ORAR CON LOS SALMOS DE LA LITURGIA

UN LUGAR IDEAL PARA LOS SALMISTAS

Miguel Angel Alort Palacios

Por años he sido salmista y hasta ahora lo sigo siendo, “Orar con los Salmos”, es para mi una de las formas como hago oración profunda de alabanza y plegaria. En este lugar podrás escuchar y descargar los salmos litúrgicos Ciclos "A", "B" y"C".

En los salmos están grabadas las experiencias de fe del pueblo de Dios, del mismo Jesucristo, de toda la Iglesia, que aclaman, cantan, agradecen, suplican, buscan y anhelan la fidelidad al Señor y el encuentro con Él. Experiencias que son también las nuestras porque somos “pueblo” y rebaño” del único Dios. (Sal. 99, v. 3)

La fuerza está en la Palabra de Dios; deseo que te facilite “orar con los salmos”.

Los "Salmos"

Es el Libro más largo de la Biblia, con 150 capítulos, ¡150 poesías para ser cantadas!; y están en el centro de la Biblia.

•En principio se llamaba "Libro de las Alabanzas". Se llama también "Salterio", porque era el instrumento más usado para cantarlos en comunidad.
•Es el Libro más usado de la Biblia en los últimos 3.000 años, por judíos y cristianos de todas denominaciones.
•Era el "libro de himnos oficial" en el Templo y Sinagoga, y lo sigue siendo ahora también en la cristiandad, en el Oficio Divino, la Santa Misa.
•El mismo Dios inspiró los sentimientos que sus hijos deben tener respecto a El, y las palabras que deben usar para dirigirse a El.
•Son las oraciones que rezaban y cantaban Jesús y María individualmente, en familia y en comunidad.
•Y es bello recordar, cuando rezo un Salmo, que me uno a la sinfonía universal del Pueblo de Dios, ¡a los mejores amigos del Señor!


"Protagonistas" de los Salmos

Son dos: "Dios", y el "hombre o mujer".

1."Dios“
Es el "todo" para el salmista, que está sediento de divinidad. Es el todo en todo y para todos... un Dios asequible, a mano, personal, amigo, que cuida y ayuda y sana y salva y protege y acaricia... que castiga con omnipotencia al enemigo... y, sobre todo, ¡que perdona!, más de 200 veces se repite la palabra "misericordia".

2.El "hombre" o la "mujer“
¡Confía en Dios! en todas las ocasiones... en el sufrimiento, enfermedad o derrota, confía en Dios y le suplica, ¡y ya le da gracias de antemano y lo alaba, por la ayuda que está seguro de obtener!... en la victoria, alaba con gozo... en el pecado, pide misericordia, ¡y da gracias por el perdón que el Señor le va a regalar!
Cualquier ocasión sirve al salmista para repetir que Dios es bueno y justo y misericordioso y grande y maravilloso, y protector y sanador y salvador... esta "fe divina inconmovible" es el meollo de cada salmo, ¡la actitud opuesta al ateo!.

Cómo leer los Salmos

¡Rezándolos! No están hechos para aprender, ¡sino para rezar!, para escuchar a Dios, y contestarle. Cuando nosotros oramos, hablamos a Dios; cuando rezamos los Salmos, escuchamos a Dios y todos necesitamos más escuchar que hablar.

•Cada Salmo habla de Cristo y su Iglesia, como dice Luc. 24, 44. Si al orar un salmo no has encontrado a Cristo, ¡vuélvelo a rezar!, porque te has perdido lo mejor.
•Cuando un salmo habla del "justo", Jesús es el justo por excelencia; cuando hablan del "pecador", Cristo es el Cordero de Dios que cargó con todos los pecados del mundo; cuando el salmista "suplica gritando", o hace súplicas con poderosos clamores y lágrimas, es el mismo Jesús de Heb. 5, 7; y el mismo Cristo es el "alabador por antonomasia", que constantemente alaba y da gracias al Padre.

Este espacio es dedicado a los salmistas y la pastoral, para un mejor servicio en la liturgia.

Que Dios bendiga a todos quienes contribuyen a la edificación del Cuerpo de Cristo.

 

 

 

 

 

 

 

 

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®2010 – Para la mayor gloria de Dios