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JESÚS EL BUEN PASTOR

BREVE ESTUDIO BÍBLICO
DEL BUEN PASTOR

CAPITULO 1

 

Título del Libro:
Como preparar las Enseñanzas en los G.O.

Autor:
Miguel Angel Alort Palacios
1ª Edición: diciembre 2004
2ª Edición: diciembre 2005

3ª Edición: marzo 2008

Comentarios y pedidos:
miguelalort@hotmail.c
om

 

Cuando los padres de la Iglesia o bien el Magisterio de la Iglesia, hacen un estudio profundo de las Sagradas Escrituras, toman varios aspectos para su interpretación:

  1. El Género Literario.
  2. El tiempo y el contexto social, económico, político, cultural y religioso en que fue escrito.
  3. La Enseñanza para la vivencia de la fe.

El tema del Buen Pastor lo encontramos en el 4to Evangelio, capitulo 10, atribuido al Apóstol San Juan. La exégesis bíblica nos lleva en primer lugar, a determinar el Género Literario del texto Bíblico del Buen Pastor.

El texto Bíblico del Buen Pastor pertenece al Género Literario Parabólico. Así pues, “La Parábola es todo ejemplo, semejanza o comparación que se pone para ayudar a entender mejor el sentido profundo de una verdad, una doctrina o de un misterio”.

Leamos con atención el Evangelio según San Jn, 10, 1-18.
Jn 10, 1-18
1 "En verdad les digo; quien no entra por la puerta al corral de las ovejas, sino por cualquier otra parte, es un ladrón y un salteador.
2 Pero el pastor de las ovejas entra por la puerta.
3 El cuidador le abre, y las ovejas escuchan su voz: llama por su nombre a cada una de sus ovejas y las saca fuera del corral.
4 Cuando ha sacado a todas las que son suyas, va caminando al frente de ellas, y lo siguen porque conocen su voz.
5 A otro no lo seguirán: más bien huirán de él porque desconocen la voz del extraño."
6 Jesús hizo esta comparación, pero ellos no comprendieron lo que les quería decir.
7 Jesús pues, tomó entonces de nuevo la palabra: "En verdad les digo; Yo soy la puerta para las ovejas.
8 Todos los que se presentaron son ladrones y malhechores; pero las ovejas no les hicieron caso.
9 Yo soy la puerta: el que entra por mi esta a salvo. Circula libremente y encuentra alimento.
10 El ladrón entra solamente a robar, a matar y a destruir. Yo en cambio, vine para que tengan vida y sean colmados.
11 Yo soy el Buen Pastor. El Buen pastor da su vida por sus ovejas.
12 El asalariado, o cualquier otro que el pastor, huye ante el lobo, no son suyas las ovejas y él las abandona. Y el lobo las agarra y las dispersa,
13 Porque no es más que un asalariado y no le importan las ovejas.
14 Yo soy el Buen Pastor: conozco las mías y las mías me conocen a mi.
15 Como el Padre me conoce y yo conozco al Padre, por eso doy mi vida por mis ovejas.
16 Tengo otras ovejas que no son de este corral. A ellas también las llamaré y oirán mi voz y habrá un solo rebaño como hay un solo pastor.
17 El Padre me ama porque yo mismo doy mi vida, y la volveré a tomar.
18 Nadie me la quita, sino que yo mismo la voy a entregar. En mis manos está el entregarla, y también el recobrarla: éste es el mandato que recibí de mi Padre."

Breve explicación del texto
El texto contiene 3 partes importantes:

  1. 1-6
  2. 7-10
  3. 11-18

Del v. 1-6 Se subdividen en 2 partes como si fueran dos comparaciones diferentes que ustedes lo van a notar.

La primera Comparación: v.1-3a
Consta de 3 elementos principales:

  1. La Puerta del corral
  2. El Pastor a quien el portero le abre
  3. El Ladrón que sube por otra parte.

La segunda Comparación: v.3b-5
Consta de 2 personajes importantes:

  1. “El Pastor” que tiene relaciones de amistad con las ovejas.
  2. “El que no es Pastor” de quien las ovejas huyen.

Si juntamos estas dos comparaciones encontraremos los siguientes elementos:

  1. La Puerta
  2. El Portero
  3. El Corral o Aprisco
  4. El Pastor
  5. El que no es Pastor (Ladrón o Salteador)

Del v. 3-4: Describen las características del pastor autentico:

  1. El Portero le abre el corral
  2. Las ovejas oyen su voz
  3. El las llama por su nombre
  4. Las saca fuera
  5. Camina a su cabeza
  6. Ellas lo siguen porque conocen su voz.

Cada frase responde a un tema principal del Evangelio:

  1. El Verbo viene a los suyos: Jn 1, 11
  2. Invita a seguirlo: Jn 1, 43; 8, 12; 21, 19-22
  3. Los creyentes oyen y conocen su voz: 5, 25; 18, 37; 3, 29.
  4. Las llama por el nombre propio: 11, 43; 12, 17.

El verso 5: Describe la actitud de las ovejas respecto del pastor falso.
En el v.6: Finalmente el evangelista nota que los oyentes no entendieron lo que les hablaba, más que un problema intelectual, se trata de una falta de apertura espiritual para recibir la luz.

Del v. 7-10.
En el v. 7: Jesús se propone como La Puerta por donde legítimamente se puede tener acceso a las ovejas.

v. 8: Nos muestra 2 probabilidades:

  1. Los agitadores públicos en el tiempo de Jesús.
  2. O con mayor seguridad, se refería a las autoridades judías a quienes le caía bien el titulo de salteador o bandido, debido a que tanto los Fariseos como los Saduceos estaban mezclados en sucia política con los gobernadores de turno y por lo tanto estos se mostraban como falsos pastores del pueblo de Israel.

En el v. 9: Proporciona una afirmación.

“Yo Soy la Puerta”, es por lo tanto una afirmación absoluta y exclusiva de Jesús. Esta afirmación es valida, sean las ovejas, sean los pastores. Jesús es la Puerta: Jn 14, 6: “Yo Soy el Camino.....nadie va a al padre sino por mí".

v. 10: Jesús ahonda su pensamiento y se refiere al ladrón y que éste no es un simple ladrón.

- Este ladrón viene a robar, a dar muerte y a destruir.
- En tanto Él ha venido para que las ovejas tengan vida y la tengan en abundancia.
- Por lo tanto, la misión de Jesús es comunicar la vida, vida divina, vida eterna y sin medida: Jn 3, 16; 5, 40; 6, 33-35.47.51; 14, 6; 20, 31.

Del v. 11-18: JESÚS EL BUEN PASTOR.
v. 11-13: Aquí encontramos dos aspectos importantes:

  1. El adjetivo “Soy el Buen Pastor” encierra una idea de bondad, nobleza y perfección.
  2. El tema del Pastor y las ovejas tiene sus raíces en el AT. Jer 23, 1; Ez 34, 15-16; Is 40, 11; Zac 11, 15-17; Sal 23, 1; Heb 13, 20; Ap 7, 17.

La expresión del Buen Pastor, en su forma absoluta indica:

  1. No el buen Pastor por oposición al malo
  2. Ni el Verdadero por oposición al falso
  3. Sino que quiere darle un significado del “AUTENTICO”. El Pastor que cumple las esperanzas y promesas de los profetas.

Además Jesús anuncia su muerte voluntaria a favor de sus ovejas, porque son suyas. De esta entrega, Jesús habla repetidas veces: Jn 10, 15.17; 15, 13; 1Jn. 3, 16.

Esta actitud de amor cobra realce comparada con el ladrón que al venir el lobo, deja las ovejas y el lobo las arrebata y dispersa. Es probable que en esta última expresión Jesús tenga en su mente a sus enemigos los Fariseos.

v. 14-18: Este discurso se divide en tres pequeñas secciones:

  • v. 14-15
  • v. 16
  • v. 17-18

v. 14-15: Mis ovejas

  • Este Pasaje indica el conocimiento reciproco, confianza y amor entre Jesús y sus ovejas.
  • Este amor reciproco nos muestra el mutuo amor y conocimiento del Padre con el Hijo.
  • Esta comunión entre el Padre y el Hijo y entre el Hijo y los creyentes supone una comunión de vida del que había hablado Jesús en Jn. 6, 57.
  • Es decir, un amor hasta el extremo: 13, 1

v. 16: Tengo otras ovejas.

  • Jesús revela que tiene otras ovejas que también son de su propiedad.
  • Ellas no son del corral, es decir del corral de Israel.
  • Es necesario que Jesús las guíe.
  • Esa necesidad es un deber que responde a la voluntad divina.
  • Ellas oirán su voz, es decir creerán en Él.
  • Y no solo habrá un solo corral (como si quisiera juntarlas al redil del judaísmo) sino “un solo rebaño bajo la guía de un solo Pastor”.
  • En esta sección nos muestra la misión a los gentiles.

v. 17-18: El mandato del Padre

  • Entrega la vida para luego tomarla
  • Esta entrega es voluntaria y soberanamente libre
  • Nadie se la quita, Él la da libremente
  • Más aún Jesús tiene poder de entregarla y tomarla de nuevo.
  • El cumplimiento de esa orden hace brotar en el Padre, amor por Jesús, v.17
  • Estos versículos son una alusión a su muerte y resurrección
  • La salvación de la humanidad depende de la resurrección de Jesús porque ella responde a su obediencia.
  • La salvación de muchas personas dependerá desde ahora, de nuestra donación, de nuestro morir para que otros puedan resucitar. ¡Gloria a Dios!

Respecto al tema y al texto bíblico del Buen Pastor, los Padres de la Iglesia decían lo siguiente:

San Agustín: Sermón 46
"Si existen buenas ovejas habrá también buenos pastores, pues de entre las buenas ovejas salen buenos pastores".

San Gregorio Magno: Homilía 17 sobre los evangelios
" Escuchemos lo que dice el Señor a los predicadores: La mies es mucha, pero los operarios son pocos; rogad pues, al Señor de la mies que envíe trabajadores a su mies. Por tanto, para una mies abundante son pocos los trabajadores; al escuchar esto, no podemos dejar de sentir una gran tristeza, porque hay que reconocer que, si bien hay personas que desean escuchar cosas buenas, faltan, en cambio, quienes se dediquen a anunciarlas".

El Salmo 23 nos llena de alegría y de gozo, sabemos que nunca estamos solos, Dios vela y cuida de nuestra vida personal.
"El Señor es mi pastor, nada me falta, en verdes pastos él me hace reposar y adonde brote agua fresca me conduce. Fortalece mi alma, por el camino del bueno me dirige por amor a su nombre. Aunque pase por quebradas muy oscuras no temo ningún mal porque tú estás conmigo tú bastón y tu vara me protegen...." (Salmo 23).

EL BUEN PASTOR

Una simple lectura bíblica nos hace ver los diferentes sentidos que la palabra "pastor" tiene en la Biblia. Cuando esta palabra aparece en el primer libro de la Biblia, el Génesis, se refiere a la actividad a la cual se dedicaba Abel; es decir, al cuidado del rebaño de ovejas. Este sentido tiene singular importancia en casi todos los relatos de la Biblia. Sin embargo, cuando estudiamos el Antiguo Testamento, la palabra ya tiene el significado figurado y se está refiriendo a los que tenían cargo de dirección en el pueblo de Israel.

La expresión "Pastores" se aplicaban a todas las autoridades civiles que comprendía al rey, magistrados y jueces. Excluye por lo tanto a los sacerdotes y profetas, al contrario del uso de hoy, pues para nosotros la palabra "Pastor" designa solamente a los jefes (responsables) espirituales de una comunidad. En el Nuevo Testamento la palabra tiene que ver con los hombres que Dios llama para ser los responsables de cuidar los diferentes grupos de creyentes que conforman una comunidad.

Cuan hermoso y grandioso significado adquirió la palabra PASTOR que el Señor Jesucristo se la atribuye a su persona como también a su ministerio. En el pasaje citado anteriormente se está refiriendo, específicamente a nuestro Señor Jesucristo, estos principios que se establecen allí son aplicados por extensión a todos aquellos hermanos que en la Comunidad Dios llama para que sean responsables ante Él, de brindar atención y cuidado a los hermanos que forman parte de un Grupo de Oración. Aprendamos con atención y esmero las enseñanzas de la Biblia acerca de la misión de los pastores del pueblo de Dios.

El Buen Pastor es un Hombre de Dios. (Jn. 10, 2-4).
"Pero el Pastor de las ovejas entra por la puerta. El cuidador le abre, y las ovejas escuchan su voz: llama por su nombre a cada una de sus ovejas y las saca fuera del corral, cuando ha sacado a todas las que son suyas, va caminando al frente de ellas, y lo siguen porque conocen su voz".

Nadie puede ser pastor sin haber tenido la experiencia de un encuentro personal con nuestro Señor Jesucristo. Todos los que son llamados por el Señor para ejercer el ministerio del pastoreo pasan necesariamente por una experiencia personal y de una entrega incondicional a Cristo.

Jesús les preguntó: "¿y ustedes, quien dicen que soy yo?" Simón contestó: "Tu eres el Cristo, el hijo de Dios vivo". Jesús le respondió: "Feliz eres, Simón, bar-jona, porque no te lo enseñó la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los cielos” (Mt 16, 15-17).

Entre Dios y el pastor hay una comunión basada en la fidelidad de Dios; hay una amistad íntima; hay un compañerismo precioso donde tanto Dios cuenta sus cosas privadas a su amigo por medio de su Palabra, como también el pastor cada día se comunica con su Señor por medio de la oración.

"Una vez que los despidió, subió solo a un cerro a orar. Al caer la noche, estaba allí solo". (Mt 14, 23; Mc 6, 46).

Llegó Jesús con ellos a una propiedad llamada Getsemaní. Dijo a sus discípulos: "Siéntense aquí, mientras yo voy más allá a orar" (Mt 26, 36; Mc 14, 32).

Felipe le dijo: "Señor muéstranos al Padre y eso nos basta". Jesús respondió: "Hace tanto tiempo que estoy con ustedes ¿y todavía no me conoces, Felipe? El que me ha visto a mí ha visto al Padre. ¿Cómo pues, dices: Muéstranos al Padre? ¿No crees que yo estoy en el Padre, y el Padre está en mí?" (Jn. 14, 8-9).

El Buen Pastor se Entrega a sus Ovejas.
Todos sabemos que Cristo por amor a los pecadores entregó su vida en la cruz del Calvario. De la misma manera, el buen pastor es capaz de entregar su vida por sus ovejas.

Después que comieron, Jesús dijo a Simón Pedro: "Simón hijo de Juan, ¿me amas más que éstos?" éste contestó: "Sí, Señor, tu sabes que te quiero". Jesús dijo: "apacienta a mis corderos" y le preguntó por segunda vez: "Simón, hijo de Juan, ¿me amas?" Pedro volvió a contestar: "Sí, Señor, tu sabes que te quiero". Jesús le dijo: "cuida mis ovejas". Insistió Jesús por tercera vez: "Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?" Pedro se puso triste al ver que Jesús le preguntaba por tercera vez si lo quería. Le contestó: "Señor, tu sabes todo, tu sabes que te quiero. Entonces Jesús le dijo: "Apacienta mis ovejas".

Pedro recibió el encargo de pastorear el rebaño de Jesús, llega a ser el buen pastor porque cumple las características del auténtico pastor de pastores. La lectura de 1Tes 2, 8-12.19-20 también nos da una idea de esta dedicada labor pastoral.

El Buen Pastor Conoce el Estado de sus Ovejas (Jn 10, 14).
Las conoce tanto que las llama a cada una por su nombre. (v. 3).
¿Cómo es que un pastor conoce a sus ovejas por su nombre? Muy simple, porque las ama, porque tiene comunión con ellas, porque fomenta la amistad con ellas. El pastor que conoce a cada una de sus ovejas por su nombre se interesa por cada detalle de la vida de sus ovejas. Un pastor cuya única preocupación sea el bienestar propio de su persona sin importarle nada de los miembros de la comunidad, no podrá ser un buen pastor.

El Buen Pastor Busca las Ovejas Perdidas (Jn 10,16).

Jesús es el modelo de todo cristiano con corazón de pastor (Mt. 9, 35-36). Cuando leemos el libro del profeta Ezequiel capitulo 34 vemos el duro reclamo y condena que Dios hace contra los pastores del pueblo de Israel. Dicho pastores no estaban interesados en el bienestar de las ovejas, sino sólo en sus intereses personales.
Simón Pedro, antes de ser pastor, fue una oveja perdida, le dijo a Jesús "soy un hombre pecador" (Lc 5, 8).

El experimentó muchas veces como Jesús le buscaba, le tenía paciencia, comprendía y perdonaba todas sus debilidades; Jesús nunca le juzgó ni le condenó mucho menos le marginó de Él, porque aquel hombre estaba dentro del plan de Dios.

Gracias al amor incondicional de Jesús, Pedro pudo sentir compasión de sus hermanos perdidos, porque conoció en carne propia sus propias debilidades como todo ser humano.

El Buen Pastor cura a la oveja enferma.
El Buen Pastor no solo busca a la oveja perdida, sino que también la cuida, cura a la enferma y fortalece a la débil. Pedro al igual que su Maestro y Pastor, imitó a Jesús hasta el extremo como lo veremos a continuación en los siguientes textos: Hch 3, 1-8; 9, 32-35; 9, 36-43.

El Buen Pastor es Amado de Dios (Jn 10,14).
Dios tiene fieles promesas para todos los buenos pastores que por amor a su Señor se dan al rebaño de todo corazón. ¡Cuánta bendición derrama Dios sobre aquellas Comunidades donde un Responsable, Servidor, Pastor o "Guía Pastoral" tiernamente Pastorea a sus hermanos y donde los hermanos aman y respetan al pastor y juntos en comunión llevan adelante la obra del Pastor de Pastores!

Las ovejas reconocen la voz se su pastor (Jn 10, 3).
Cuan importante es que las ovejas escuchen a su Pastor y le sigan.
Ese es un aspecto que no debe dejarse de lado, es por eso que el Pastor de una comunidad debe ganarse la confianza de las ovejas y así el resto le seguirán hasta que los lleve a los verdes pastos y al manantial de agua fresca. Vivimos un tiempo de gracia en la cual en ningún período de la historia humana había habido tanta bendición espiritual como la que tenemos hoy. Disponemos de muchas versiones de la Biblia católica, de estudios especializados, de recursos electrónicos para hacer más fácil la obra del Señor, pero también los grandes privilegios nos conllevan a grandes responsabilidades. De manera que si no somos fieles con las bendiciones que Dios nos ha dado pagaremos precios muy elevados por tener en poco la bendición de Dios. Los pastores de una comunidad o grupo de oración son bendición de Dios y debemos estimarlos porque la Biblia dice que ellos cuidan de nosotros y algún día darán cuenta a Dios acerca de su obra en el ministerio.

Que le sigan. (Jn. 10,4).
Hay dos maneras de hacer que las ovejas vayan en la dirección correcta. Puedes ir delante de ellas y que ellas te sigan o puedes caminar detrás de ellas y empujarlas. Jesús, el buen Pastor guía a las ovejas, Él de ninguna manera obliga.
En el camino de la fe, como también en nuestro servicio, un tiempo de descanso resulta provechoso con tal que lo pasemos junto al Señor, para ser instruidos o para escucharle. Jesús mismo decía a sus discípulos: “Venid vosotros aparte a un lugar desierto, y descansad un poco” (Mc 6, 31).

Las últimas palabras del Señor Jesús en el evangelio según San Juan son: “Sígueme tú” (Jn 21, 22), implicando que es Él quien va delante y que permanecerá fiel en todas las etapas de nuestro camino; por lo que podemos hacernos nuestra la promesa citada por el profeta: “Yo iré delante de ti, y enderezaré los lugares torcidos” (Isaías 45, 2).

Como ovejas del Señor tenemos una responsabilidad, conocer su voz, saberla distinguir entre otras muy parecidas, e ignorar todas las demás. Por muy bien que suenen por muy dulce que sea lo que dicen, por muy bonitas que sean sus promesas.

Entonces, viene la pregunta, ¿Conoces la voz de tu pastor? Solo podrás conocerla bien si la escuchas a menudo, si lees las escrituras, si asistes a tu comunidad, si estás en los lugares donde Dios habla, especialmente en la Santa Misa.

En Conclusión:
El buen pastor sigue hablando hoy, sigue llamando a sus ovejas. En el evangelio según San Mt 26, 31 hay un texto que nos muestra una cruda realidad, una oveja sin pastor está totalmente perdida, puede que pretendas ser una oveja aventurera, tener una vida como la del águila, libre volando sola, o como la del león que nadie puede con él. Pero eres una oveja y necesitas un pastor que te cuide, que te guíe, que te reconforte que sepa mejor que tu lo que te hace falta, ese pastor es Jesús, ¿conoces la voz del Buen Pastor?

Cuando el Responsable, Servidor, Pastor o Guía Pastoral vaya delante y diga: "hermanos vamos a servir al Señor y en las cosas que Dios quiere que pongamos por obra". Los hermanos deben responder: "¡Sí hermano, vamos!".

El Señor ha dejado a los pastores para que alimenten con la Palabra de Dios a las ovejas; los ha dejado para que cuiden sus almas con el consejo oportuno, con la oración y el buen ejemplo. ¡Estos son los buenos pastores que imitan al Pastor de Pastores, nuestro Señor Jesucristo! Todos los miembros de la Comunidad debemos amar al Responsable, respetarlo y apoyarlo para que así el Señor los bendiga abundantemente.

Preguntas de reflexión:

  1. Que obstáculos en tu vida impiden tu relación con Jesús.
  2. Que obstáculos tienes en tu relación con los demás.
  3. Que solución le das a cada una de las dificultades y obstáculos.

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