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Cuando los padres
de la Iglesia o bien el Magisterio de la Iglesia, hacen un estudio
profundo de las Sagradas Escrituras, toman varios aspectos para
su interpretación:
- El Género
Literario.
- El tiempo y
el contexto social, económico, político, cultural
y religioso en que fue escrito.
- La Enseñanza
para la vivencia de la fe.
El tema del Buen
Pastor lo encontramos en el 4to Evangelio, capitulo 10, atribuido
al Apóstol San Juan. La exégesis bíblica
nos lleva en primer lugar, a determinar el Género Literario
del texto Bíblico del Buen Pastor.
El texto Bíblico
del Buen Pastor pertenece al Género Literario Parabólico.
Así pues, “La Parábola es todo ejemplo, semejanza
o comparación que se pone para ayudar a entender mejor
el sentido profundo de una verdad, una doctrina o de un misterio”.
Leamos con atención
el Evangelio según San Jn, 10, 1-18.
Jn 10, 1-18
1 "En verdad les
digo; quien no entra por la puerta al corral de las ovejas,
sino por cualquier otra parte, es un ladrón y un salteador.
2 Pero el pastor de las
ovejas entra por la puerta.
3 El cuidador le abre,
y las ovejas escuchan su voz: llama por su nombre a cada una
de sus ovejas y las saca fuera del corral.
4 Cuando ha sacado a
todas las que son suyas, va caminando al frente de ellas, y
lo siguen porque conocen su voz.
5 A otro no lo seguirán:
más bien huirán de él porque desconocen
la voz del extraño."
6 Jesús hizo esta
comparación, pero ellos no comprendieron lo que les quería
decir.
7 Jesús pues,
tomó entonces de nuevo la palabra: "En verdad les
digo; Yo soy la puerta para las ovejas.
8 Todos los que se presentaron
son ladrones y malhechores; pero las ovejas no les hicieron
caso.
9 Yo soy la puerta: el
que entra por mi esta a salvo. Circula libremente y encuentra
alimento.
10 El ladrón entra
solamente a robar, a matar y a destruir. Yo en cambio, vine
para que tengan vida y sean colmados.
11 Yo soy el Buen Pastor.
El Buen pastor da su vida por sus ovejas.
12 El asalariado, o cualquier
otro que el pastor, huye ante el lobo, no son suyas las ovejas
y él las abandona. Y el lobo las agarra y las dispersa,
13 Porque no es más
que un asalariado y no le importan las ovejas.
14 Yo soy el Buen Pastor:
conozco las mías y las mías me conocen a mi.
15 Como el Padre me conoce
y yo conozco al Padre, por eso doy mi vida por mis ovejas.
16 Tengo otras ovejas
que no son de este corral. A ellas también las llamaré
y oirán mi voz y habrá un solo rebaño como
hay un solo pastor.
17 El Padre me ama porque
yo mismo doy mi vida, y la volveré a tomar.
18 Nadie me la quita,
sino que yo mismo la voy a entregar. En mis manos está
el entregarla, y también el recobrarla: éste es
el mandato que recibí de mi Padre."
Breve explicación
del texto
El texto contiene 3 partes importantes:
- 1-6
- 7-10
- 11-18
Del v. 1-6 Se subdividen
en 2 partes como si fueran dos comparaciones diferentes que
ustedes lo van a notar.
La primera
Comparación: v.1-3a
Consta de 3 elementos principales:
- La Puerta del
corral
- El Pastor a
quien el portero le abre
- El Ladrón
que sube por otra parte.
La segunda
Comparación: v.3b-5
Consta de 2 personajes importantes:
- “El Pastor”
que tiene relaciones de amistad con las ovejas.
- “El que no
es Pastor” de quien las ovejas huyen.
Si
juntamos estas dos comparaciones encontraremos los siguientes
elementos:
- La Puerta
- El Portero
- El Corral o
Aprisco
- El Pastor
- El que no es
Pastor (Ladrón o Salteador)
Del v.
3-4: Describen las características del pastor autentico:
- El Portero le
abre el corral
- Las ovejas
oyen su voz
- El las llama
por su nombre
- Las saca fuera
- Camina a su
cabeza
- Ellas lo siguen
porque conocen su voz.
Cada
frase responde a un tema principal del Evangelio:
- El Verbo viene
a los suyos: Jn 1, 11
- Invita a seguirlo:
Jn 1, 43; 8, 12; 21, 19-22
- Los creyentes
oyen y conocen su voz: 5, 25; 18, 37; 3, 29.
- Las llama por
el nombre propio: 11, 43; 12, 17.
El verso
5: Describe la actitud de las ovejas respecto del pastor falso.
En el v.6: Finalmente el evangelista nota que
los oyentes no entendieron lo que les hablaba, más que
un problema intelectual, se trata de una falta de apertura espiritual
para recibir la luz.
Del v.
7-10.
En el v. 7: Jesús se propone como La
Puerta por donde legítimamente se puede tener acceso
a las ovejas.
v. 8:
Nos muestra 2 probabilidades:
- Los agitadores
públicos en el tiempo de Jesús.
- O con mayor
seguridad, se refería a las autoridades judías
a quienes le caía bien el titulo de salteador o bandido,
debido a que tanto los Fariseos como los Saduceos estaban
mezclados en sucia política con los gobernadores de
turno y por lo tanto estos se mostraban como falsos pastores
del pueblo de Israel.
En el v.
9: Proporciona una afirmación.
“Yo
Soy la Puerta”, es por lo tanto una afirmación
absoluta y exclusiva de Jesús. Esta afirmación
es valida, sean las ovejas, sean los pastores. Jesús
es la Puerta: Jn 14, 6: “Yo Soy el Camino.....nadie
va a al padre sino por mí".
v. 10:
Jesús ahonda su pensamiento y se refiere al ladrón
y que éste no es un simple ladrón.
-
Este ladrón viene a robar, a dar muerte y a destruir.
- En tanto Él
ha venido para que las ovejas tengan vida y la tengan en abundancia.
- Por lo tanto, la misión
de Jesús es comunicar la vida, vida divina, vida eterna
y sin medida: Jn 3, 16; 5, 40; 6, 33-35.47.51; 14, 6; 20, 31.
Del v.
11-18: JESÚS EL BUEN PASTOR.
v. 11-13: Aquí encontramos dos aspectos
importantes:
- El adjetivo
“Soy el Buen Pastor” encierra una idea de bondad,
nobleza y perfección.
- El tema del
Pastor y las ovejas tiene sus raíces en el AT. Jer
23, 1; Ez 34, 15-16; Is 40, 11; Zac 11, 15-17; Sal 23, 1;
Heb 13, 20; Ap 7, 17.
La
expresión del Buen Pastor, en su forma absoluta indica:
- No el buen
Pastor por oposición al malo
- Ni el Verdadero
por oposición al falso
- Sino que quiere
darle un significado del “AUTENTICO”. El
Pastor que cumple las esperanzas y promesas de los profetas.
Además Jesús
anuncia su muerte voluntaria a favor de sus ovejas, porque son
suyas. De esta entrega, Jesús habla repetidas veces:
Jn 10, 15.17; 15, 13; 1Jn. 3, 16.
Esta actitud de
amor cobra realce comparada con el ladrón que al venir
el lobo, deja las ovejas y el lobo las arrebata y dispersa.
Es probable que en esta última expresión Jesús
tenga en su mente a sus enemigos los Fariseos.
v. 14-18:
Este discurso se divide en tres pequeñas secciones:
v. 14-15:
Mis ovejas
- Este Pasaje
indica el conocimiento reciproco, confianza y amor entre Jesús
y sus ovejas.
- Este amor reciproco
nos muestra el mutuo amor y conocimiento del Padre con el
Hijo.
- Esta comunión
entre el Padre y el Hijo y entre el Hijo y los creyentes supone
una comunión de vida del que había hablado Jesús
en Jn. 6, 57.
- Es decir, un
amor hasta el extremo: 13, 1
v. 16:
Tengo otras ovejas.
- Jesús
revela que tiene otras ovejas que también son de su
propiedad.
- Ellas no son
del corral, es decir del corral de Israel.
- Es necesario
que Jesús las guíe.
- Esa necesidad
es un deber que responde a la voluntad divina.
- Ellas oirán
su voz, es decir creerán en Él.
- Y no solo habrá
un solo corral (como si quisiera juntarlas al redil del judaísmo)
sino “un solo rebaño bajo la guía de un solo
Pastor”.
- En esta sección
nos muestra la misión a los gentiles.
v. 17-18:
El mandato del Padre
- Entrega la
vida para luego tomarla
- Esta entrega
es voluntaria y soberanamente libre
- Nadie se la
quita, Él la da libremente
- Más
aún Jesús tiene poder de entregarla y tomarla
de nuevo.
- El cumplimiento
de esa orden hace brotar en el Padre, amor por Jesús,
v.17
- Estos versículos
son una alusión a su muerte y resurrección
- La salvación
de la humanidad depende de la resurrección de Jesús
porque ella responde a su obediencia.
- La salvación
de muchas personas dependerá desde ahora, de nuestra
donación, de nuestro morir para que otros puedan resucitar.
¡Gloria a Dios!
Respecto
al tema y al texto bíblico del Buen Pastor, los Padres
de la Iglesia decían lo siguiente:
San Agustín:
Sermón 46
"Si existen buenas ovejas habrá también
buenos pastores, pues de entre las buenas ovejas salen buenos
pastores".
San Gregorio
Magno: Homilía 17 sobre los evangelios
" Escuchemos lo que dice el Señor a los predicadores:
La mies es mucha, pero los operarios son pocos; rogad pues,
al Señor de la mies que envíe trabajadores a su
mies. Por tanto, para una mies abundante son pocos los trabajadores;
al escuchar esto, no podemos dejar de sentir una gran tristeza,
porque hay que reconocer que, si bien hay personas que desean
escuchar cosas buenas, faltan, en cambio, quienes se dediquen
a anunciarlas".
El Salmo
23 nos llena de alegría y de gozo, sabemos que
nunca estamos solos, Dios vela y cuida de nuestra vida personal.
"El Señor es mi pastor, nada me falta, en verdes
pastos él me hace reposar y adonde brote agua fresca
me conduce. Fortalece mi alma, por el camino del bueno me dirige
por amor a su nombre. Aunque pase por quebradas muy oscuras
no temo ningún mal porque tú estás conmigo
tú bastón y tu vara me protegen...."
(Salmo 23).
EL BUEN
PASTOR
Una simple lectura
bíblica nos hace ver los diferentes sentidos que la palabra
"pastor" tiene en la Biblia. Cuando esta
palabra aparece en el primer libro de la Biblia, el Génesis,
se refiere a la actividad a la cual se dedicaba Abel; es decir,
al cuidado del rebaño de ovejas. Este sentido tiene singular
importancia en casi todos los relatos de la Biblia. Sin embargo,
cuando estudiamos el Antiguo Testamento, la palabra ya tiene
el significado figurado y se está refiriendo a los que
tenían cargo de dirección en el pueblo de Israel.
La expresión
"Pastores" se aplicaban a todas las autoridades
civiles que comprendía al rey, magistrados y jueces.
Excluye por lo tanto a los sacerdotes y profetas, al contrario
del uso de hoy, pues para nosotros la palabra "Pastor"
designa solamente a los jefes (responsables) espirituales de
una comunidad. En el Nuevo Testamento la palabra tiene que ver
con los hombres que Dios llama para ser los responsables de
cuidar los diferentes grupos de creyentes que conforman una
comunidad.
Cuan hermoso y
grandioso significado adquirió la palabra PASTOR
que el Señor Jesucristo se la atribuye
a su persona como también a su ministerio. En el pasaje
citado anteriormente se está refiriendo, específicamente
a nuestro Señor Jesucristo, estos principios que se establecen
allí son aplicados por extensión a todos aquellos
hermanos que en la Comunidad Dios llama para que sean responsables
ante Él, de brindar atención y cuidado a los hermanos
que forman parte de un Grupo de Oración. Aprendamos con
atención y esmero las enseñanzas de la Biblia
acerca de la misión de los pastores del pueblo de Dios.
El Buen
Pastor es un Hombre de Dios. (Jn. 10, 2-4).
"Pero el Pastor de las ovejas entra por la puerta.
El cuidador le abre, y las ovejas escuchan su voz: llama por
su nombre a cada una de sus ovejas y las saca fuera del corral,
cuando ha sacado a todas las que son suyas, va caminando al
frente de ellas, y lo siguen porque conocen su voz".
Nadie puede ser
pastor sin haber tenido la experiencia de un encuentro personal
con nuestro Señor Jesucristo. Todos los que son llamados
por el Señor para ejercer el ministerio del pastoreo
pasan necesariamente por una experiencia personal y de una entrega
incondicional a Cristo.
Jesús
les preguntó: "¿y ustedes, quien
dicen que soy yo?" Simón contestó: "Tu
eres el Cristo, el hijo de Dios vivo". Jesús
le respondió: "Feliz eres, Simón,
bar-jona, porque no te lo enseñó la carne ni la
sangre, sino mi Padre que está en los cielos” (Mt
16, 15-17).
Entre Dios y el
pastor hay una comunión basada en la fidelidad de Dios;
hay una amistad íntima; hay un compañerismo precioso
donde tanto Dios cuenta sus cosas privadas a su amigo por medio
de su Palabra, como también el pastor cada día
se comunica con su Señor por medio de la oración.
"Una vez
que los despidió, subió solo a un cerro a orar.
Al caer la noche, estaba allí solo". (Mt 14,
23; Mc 6, 46).
Llegó Jesús
con ellos a una propiedad llamada Getsemaní. Dijo
a sus discípulos: "Siéntense
aquí, mientras yo voy más allá a orar"
(Mt 26, 36; Mc 14, 32).
Felipe
le dijo: "Señor muéstranos al Padre
y eso nos basta". Jesús respondió:
"Hace tanto tiempo que estoy con ustedes ¿y
todavía no me conoces, Felipe? El que me ha visto a mí
ha visto al Padre. ¿Cómo pues, dices: Muéstranos
al Padre? ¿No crees que yo estoy en el Padre, y el Padre
está en mí?" (Jn. 14, 8-9).
El Buen
Pastor se Entrega a sus Ovejas.
Todos sabemos que Cristo por amor a los pecadores entregó
su vida en la cruz del Calvario. De la misma manera, el buen
pastor es capaz de entregar su vida por sus ovejas.
Después
que comieron, Jesús dijo a Simón Pedro:
"Simón hijo de Juan, ¿me amas más
que éstos?" éste contestó:
"Sí, Señor, tu sabes que te quiero".
Jesús dijo: "apacienta a mis
corderos" y le preguntó por segunda
vez: "Simón, hijo de Juan, ¿me
amas?" Pedro volvió a contestar:
"Sí, Señor, tu sabes que te quiero".
Jesús le dijo: "cuida
mis ovejas". Insistió Jesús
por tercera vez: "Simón, hijo de Juan,
¿me quieres?" Pedro se puso triste al ver que
Jesús le preguntaba por tercera vez si lo quería.
Le contestó: "Señor,
tu sabes todo, tu sabes que te quiero. Entonces Jesús
le dijo: "Apacienta mis ovejas".
Pedro recibió
el encargo de pastorear el rebaño de Jesús, llega
a ser el buen pastor porque cumple las características
del auténtico pastor de pastores. La lectura de 1Tes
2, 8-12.19-20 también nos da una idea de esta dedicada
labor pastoral.
El Buen
Pastor Conoce el Estado de sus Ovejas (Jn 10, 14).
Las conoce tanto que las llama a cada una por su nombre. (v.
3).
¿Cómo es que un pastor conoce a sus ovejas por
su nombre? Muy simple, porque las ama, porque tiene comunión
con ellas, porque fomenta la amistad con ellas. El pastor que
conoce a cada una de sus ovejas por su nombre se interesa por
cada detalle de la vida de sus ovejas. Un pastor cuya única
preocupación sea el bienestar propio de su persona sin
importarle nada de los miembros de la comunidad, no podrá
ser un buen pastor.
El Buen
Pastor Busca las Ovejas Perdidas (Jn 10,16).
Jesús es el modelo de todo cristiano con corazón
de pastor (Mt. 9, 35-36). Cuando leemos el libro del profeta
Ezequiel capitulo 34 vemos el duro reclamo y condena que Dios
hace contra los pastores del pueblo de Israel. Dicho pastores
no estaban interesados en el bienestar de las ovejas, sino sólo
en sus intereses personales.
Simón Pedro, antes de ser pastor, fue una oveja perdida,
le dijo a Jesús "soy un hombre pecador" (Lc
5, 8).
El experimentó muchas veces como Jesús le buscaba,
le tenía paciencia, comprendía y perdonaba todas
sus debilidades; Jesús nunca le juzgó ni le condenó
mucho menos le marginó de Él, porque aquel hombre
estaba dentro del plan de Dios.
Gracias al amor
incondicional de Jesús, Pedro pudo sentir compasión
de sus hermanos perdidos, porque conoció en carne propia
sus propias debilidades como todo ser humano.
El Buen
Pastor cura a la oveja enferma.
El Buen Pastor no solo busca a la oveja perdida, sino que también
la cuida, cura a la enferma y fortalece a la débil. Pedro
al igual que su Maestro y Pastor, imitó a Jesús
hasta el extremo como lo veremos a continuación en los
siguientes textos: Hch 3, 1-8; 9, 32-35; 9, 36-43.
El Buen
Pastor es Amado de Dios (Jn 10,14).
Dios tiene fieles promesas para todos los buenos pastores que
por amor a su Señor se dan al rebaño de todo corazón.
¡Cuánta bendición derrama Dios sobre aquellas
Comunidades donde un Responsable, Servidor, Pastor o "Guía
Pastoral" tiernamente Pastorea a sus hermanos y donde los
hermanos aman y respetan al pastor y juntos en comunión
llevan adelante la obra del Pastor de Pastores!
Las ovejas
reconocen la voz se su pastor (Jn 10, 3).
Cuan importante es que las ovejas escuchen a su Pastor y le
sigan.
Ese es un aspecto que no debe dejarse de lado, es por eso que
el Pastor de una comunidad debe ganarse la confianza de las
ovejas y así el resto le seguirán hasta que los
lleve a los verdes pastos y al manantial de agua fresca. Vivimos
un tiempo de gracia en la cual en ningún período
de la historia humana había habido tanta bendición
espiritual como la que tenemos hoy. Disponemos de muchas versiones
de la Biblia católica, de estudios especializados, de
recursos electrónicos para hacer más fácil
la obra del Señor, pero también los grandes privilegios
nos conllevan a grandes responsabilidades. De manera que si
no somos fieles con las bendiciones que Dios nos ha dado pagaremos
precios muy elevados por tener en poco la bendición de
Dios. Los pastores de una comunidad o grupo de oración
son bendición de Dios y debemos estimarlos porque la
Biblia dice que ellos cuidan de nosotros y algún día
darán cuenta a Dios acerca de su obra en el ministerio.
Que le
sigan. (Jn. 10,4).
Hay dos maneras de hacer que las ovejas vayan en la dirección
correcta. Puedes ir delante de ellas y que ellas te sigan o
puedes caminar detrás de ellas y empujarlas. Jesús,
el buen Pastor guía a las ovejas, Él de ninguna
manera obliga.
En el camino de la fe, como también en nuestro servicio,
un tiempo de descanso resulta provechoso con tal que lo pasemos
junto al Señor, para ser instruidos o para escucharle.
Jesús mismo decía a sus discípulos: “Venid
vosotros aparte a un lugar desierto, y descansad un poco” (Mc
6, 31).
Las últimas
palabras del Señor Jesús en el evangelio según
San Juan son: “Sígueme tú” (Jn 21, 22),
implicando que es Él quien va delante y que permanecerá
fiel en todas las etapas de nuestro camino; por lo que podemos
hacernos nuestra la promesa citada por el profeta: “Yo iré
delante de ti, y enderezaré los lugares torcidos”
(Isaías 45, 2).
Como ovejas del
Señor tenemos una responsabilidad, conocer su voz, saberla
distinguir entre otras muy parecidas, e ignorar todas las demás.
Por muy bien que suenen por muy dulce que sea lo que dicen,
por muy bonitas que sean sus promesas.
Entonces, viene
la pregunta, ¿Conoces la voz de tu pastor? Solo podrás
conocerla bien si la escuchas a menudo, si lees las escrituras,
si asistes a tu comunidad, si estás en los lugares donde
Dios habla, especialmente en la Santa Misa.
En Conclusión:
El buen pastor sigue hablando hoy, sigue llamando a sus ovejas.
En el evangelio según San Mt 26, 31 hay un texto que
nos muestra una cruda realidad, una oveja sin pastor está
totalmente perdida, puede que pretendas ser una oveja aventurera,
tener una vida como la del águila, libre volando sola,
o como la del león que nadie puede con él. Pero
eres una oveja y necesitas un pastor que te cuide, que te guíe,
que te reconforte que sepa mejor que tu lo que te hace falta,
ese pastor es Jesús, ¿conoces la voz del Buen
Pastor?
Cuando el Responsable,
Servidor, Pastor o Guía Pastoral vaya delante y diga:
"hermanos vamos a servir al Señor y en las cosas
que Dios quiere que pongamos por obra". Los hermanos deben
responder: "¡Sí hermano, vamos!".
El Señor
ha dejado a los pastores para que alimenten con la Palabra de
Dios a las ovejas; los ha dejado para que cuiden sus almas con
el consejo oportuno, con la oración y el buen ejemplo.
¡Estos son los buenos pastores que imitan al Pastor de
Pastores, nuestro Señor Jesucristo! Todos los miembros
de la Comunidad debemos amar al Responsable, respetarlo y apoyarlo
para que así el Señor los bendiga abundantemente.
Preguntas
de reflexión:
- Que obstáculos
en tu vida impiden tu relación con Jesús.
- Que obstáculos
tienes en tu relación con los demás.
- Que solución
le das a cada una de las dificultades y obstáculos.
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